lunes, 28 de mayo de 2012

MÚSICOS DE ESPAÑA - Galicia


MARTÍN CODAX

Martín Codax (o Martim Codax) fue un juglar gallego, posiblemente de Vigo, por las continuas referencias a dicha ciudad en sus poemas, de entre mediados del siglo XIII y comienzos del siglo XIV. Apenas existen datos sobre la identidad del personaje.


El Pergamino Vindel (Pierpont Morgan Library, New York, Vindel MS M979).

El corpus literario a él atribuido se limita a 7 cantigas de amigo que figuran en los cancioneros de lírica galaicoportuguesa y en el Pergamino Vindel, en el que figura su nombre como autor de las composiciones. El descubrimiento de este pergamino fue fruto del azar: en 1914 el bibliógrafo Pedro Vindel lo encontró en su biblioteca, sirviendo de guarda interior a un ejemplar del De officiis de Cicerón.

Los poemas de Martín Codax que figuran en el pergamino son los siguientes (sin título, se citan por su primer verso):

§ Ondas do mar de Vigo

§ Mandad'ei comigo ca ven meu amigo

§ Mia yrmana fremosa treides comigo

§ Ay Deus se sab'ora meu amado

§ Quantas sabedes amar amigo

§ En o sagrad' e Vigo (Sólo texto, sin notación musical)

§ Ay ondas que eu vin veer

Gracias al pergamino Vindel, se conserva también la notación musical de estas composiciones.




Mandad'ei comigo  Un mensaje he recibido


Mandad'ei comigo, ca ven meu amigo. E irei, madr' a Vigo
Un mensaje he recibido, que viene mi amigo. E iré, madre, a Vigo 

Comigo'ei mandado,  ca ven meu amado. E irei, madr' a Vigo
Conmigo tengo un mensaje, que viene mi amado. E iré, madre, a Vigo 

Ca ven meu amigo e ven san' e vivo. E irei, madr' a Vigo

Que viene mi amigo y viene sano y vivo. E iré, madre, a Vigo 

Ca ven meu amado e ven viv' e sano. E irei, madr' a Vigo

Que viene mi amado y viene vivo y sano. E iré, madre, a Vigo 

Ca ven san' e vivo e d'el rei amigo E irei, madr' a Vigo

Que viene sano y vivo y del rey amigo. E iré, madre, a Vigo 

Ca ven viv' e sano  e d'el rei privado. E irei, madr' a Vigo

Que viene vivo y sano y del rey favorito. E iré, madre, a Vigo


Las cantigas de amigo son el género más antiguo de la lírica gallega. Fue cultivado con especial predilección por los compositores gallegos, pero inspiraba también a los grandes compositores extranjeros. El trovador occitano Raimbaut de Vaqueiras escribió una pieza al estilo de la cantiga de amigo a finales del siglo XII.

El estilo de la cantiga de amigo es una combinación de pequeños y muy contados elementos, muy refinados y elaborados al mismo tiempo. Una cantiga de amigo típica se compone de estrofas de dos versos más estribillo. La melodía del primer verso se repite en el verso siguiente, sutilmente adornada y cambiada; la cadencia queda suspendida para dar paso al estribillo. El estribillo introduce un nuevo material melódico, con el que se explora otra parte de la escala. Con más frecuencia que en las cantigas de amor, las frases musicales coinciden con la longitud de los versos del texto: cuando se acaba el verso, se acaba también la frase. 

El texto poético juega con los paralelismos y repeticiones, con imágenes simbólicas, y se centra en la contemplación de las emociones y sentimientos de una muchacha enamorada.

CARLOS VILLANUEVA

Aún nacido en Melilla,en 1949, se le puede considerar como uno de los músicos relevantes de Galicia. A partir de los cuatro años residió en Lugo y toda su actividad musical la ha concentrado en la música de Galicia.

Es catedrático de Música en la universidad de Santiago. Publicó varios libros “Los villancicos Gallegos”, “El Pórtico de la Gloria. Música, Arte y Pensamiento”. Para el congreso internacional de Oviedo de 1998,  “La Música en Piedra en el Camino de Santiago”.

De su trayectoria literaria en revistas especializada o como crítico musical, se ha entresacado de la página Trans – Revista Transcultural de Música- un estudio sobre el nacionalismo gallego y en el que cita con gran aportación de datos la vida de José Fernández Vide (1893-1981), músico orensano con una gran producción de obras, producción que ha estado enmarcada por la emigración. Su artículo dice lo siguiente:




JOSÉ FERNÁNDEZ VIDE

La obra de un músico de la emigración



“…….El gran tema del nacionalismo gallego, tanto por razones de contenidos como por el propio discurso de sus protagonistas, hay que plantearlo en dos frentes: desde la propia realidad gallega, y desde la otra orilla de la emigración. Por un lado, el proceso creativo de nuestros compositores, sujetos a una formación preferentemente eclesiástica, sufre una profunda transformación en contacto con ultramar; de otro lado, su obra y su propia vida se ven sometidas al fuerte crisol de la emigración, cuyas directrices, planteamientos, y posturas de cara al concepto de identidad condicionan en buena medida los procesos discursivos de "nacionalismo".

La figura de José Fernández Vide (Ourense, 1893-1981) es la ideal para seguir ese proceso evolutivo de un autor en la emigración: su formación eclesiástica, estancia en La Habana, regreso a su Ourense natal y gran reconocimiento a nivel local. Su producción (más de un centenar de obras) permite analizar el proceso transcultural en sus diferentes estadios, además de mostrarnos un arquetipo de la figura del compositor gallego condicionado por la propia representatividad de su trabajo, antes y después de su salida de Ourense, y su propio compromiso con la lengua y la música de elaboración folklórica que creó……”



“…….El maestro Vide se traslada a La Habana en 1924, a requerimiento del Centro Gallego para trabajar como docente en la Academia de Bellas Artes de la institución. En 1920, tras una etapa de cierta inactividad, el Centro Gallego reformaba sustancialmente su plan de estudios, contratando a nuevos docentes: a Eustaquio López y, cuatro años más tarde, a Fernández Vide, nuevo director del orfeón, de la rondalla y profesor de instrumentos de pulso y púa. “ “……..Llama la atención la concentración de músicos orensanos que llegaron a trabajar en torno a aquellas fechas en La Habana: R. Fortes Alvarellos, J. Guede, J. Zon, Maximino F. Saborido, David Rodríguez, entre otros, lo que corrobora la tesis de que las relaciones personales y los pequeños círculos locales funcionan eficazmente en el momento de establecerse contactos y recomendaciones. En el caso gallego, en el seno de las pequeñas asociaciones, se irá nucleando la sociabilidad de los gallegos emigrados, quienes, en una sociedad poco cohesionada, que recibe una gran cantidad de nuevos ciudadanos de diferentes nacionalidades, tiende a asumir fórmulas de asociación primarias, ya practicadas en sus países de origen, más que a integrarse en una nueva sociedad diferente y hostil para ellos….”


“……Como le ha sucedido a otros autores gallegos que le precedieron, el maestro Vide ha quedado vinculado al movimiento galleguista, especialmente al círculo orensano de la Revista Nós, sin que su trayectoria personal permita hacer esta lectura; no obstante, su compromiso con el propio idioma gallego y el contenido de su obra musical le han permitido pasar a la posteridad como un destacado miembro del movimiento galleguista: un auténtico "fillo do pobo" (un hijo del pueblo) como escriben las necrologías. Fue persona muy querida en la ciudad; en donde se halla enterrado, en el panteón de su Orfeón del cementerio de San Francisco, desde su fallecimiento el 20 de noviembre de 1981, víctima de un ataque cardíaco…..”




JUAN MONTES CAPON 


Nacido en Lugo, el 13 de abril de 1840. Falleció el 24 de junio de 1899.
Genial compositor, pianista, organista y director de coros, bandas y orfeones de la música nacionalista cultural gallega. Es, sin duda, el genio musical más inspirado, más importante y más premiado de Galicia por la cantidad y calidad de sus composiciones e interpretaciones musicales y folclóricas que cantan deliciosamente el vivir, respirar y sentir del pueblo gallego. A los diez años ingresa en el Seminario Conciliar de su ciudad natal, en el que cursa con excelentes calificaciones toda la carrera (cuatro años de Latinidad y Humanidad, dos de Filosofía y cinco de Teología) y en el que pronto se manifestarían sus aptitudes musicales. El vicerrector del Seminario lo encarga de la creación de un coro de seminaristas. Entonces oposita a una plaza vacante de organista en la catedral de Mondoñedo. Como no tenía la edad requerida Montes no pudo tener derecho a la plaza. En 1863 termina sus estudios eclesiásticos pero rechaza la carrera sacerdotal para dedicarse totalmente a la música.

En 1871 oposita, sin éxito, a la plaza de organista segundo de la catedral. Por encargo del Ayuntamiento, reorganiza la Banda Municipal con la que dará múltiples conciertos desempeñando su dirección hasta 1890. En 1879 crea el Orfeón Lucense, con el que gana el primer premio en un certamen organizado en Ferro. En 1887 el Orfeón Lucense cambia su denominación por la de Orfeón Gallego y a partir de entonces comienza una carrera brillante de triunfos.

Su autodidactismo hizo que ya en su época de Seminario compusiese villancicos de sabor local, plegarias, himnos y una partitura ya considerable titulada Las siete palabras de Cristo en la Cruz. En 1888 obtiene un primer premio en Vigo con la Alborada Gallega para banda, en A Coruña obtiene también primeros premios con las obras As lixeiras andoriñas (balada), O pensar do labrego (balada) y Sonata Gallega Descriptiva, para dos violines, viola y violonchelo, de la que realizaría un excelente arreglo para banda. En otro certamen en Vigo en 1891 obtiene dos primeros premios por Aires Populares de Galicia (pasodoble) y Nocturnos, también en León (1892) por Himno, para voces solas, y Barcarola, para orfeón, en Pontevedra con Romanzas Gallegas y también un primer premio en La Habana en 1892 con la balada Negra Sombra. Son muchos más los premios conseguidos también con el Orfeón Gallego en certámenes de toda España con obras como Cuarteto de arco, Misa, Las siete palabras, Te Deum, Oficio de Difuntos, Misa de Réquiem, Pregaria á Virxen do Rosario, Ofertorio-Marcha sobre el himno "Ave María Stela", varias misas más, plegarias, himnos,etc.

Dentro de su producción profana destacan Himnos, O bico, Rapaciña si quisieres, Pasodoble de Trompetas, Aires populares de Galicia, etc.

Su balada Negra Sombra, a cuatro voces, expresa musicalmente el triste, constante y doloroso pensamiento de la muerte que como fantasma embarga al alma gallega, que siente, como algo propio e íntimo, el poema de Rosalía de Castro “cando penso que te fuches, negra sombra que me asombras"," o pe dos meus cabezales tornas me facendo mofas”. La balada Unha noite na eira do trigo canta deliciosamente y tiernamente la nostalgia y la morriña de los emigrantes gallegos, recordando y añorando su tierra, familia, costumbres y tradiciones.



Negra Sombra (Xoan Montes / Rosalía de Castro)
Banda Filharmónica de Galiza
Corais de Compostela
Director: Xosé Carlos Seráns



PASCUAL VEIGA


Pascual Veiga (Mondoñedo, 9 de abril de 1842 - Madrid, 12 de julio de 1906), fue un compositor y músico precoz, autor de la popular Alborada y de la música del Himno de Galicia, y figura fundamental del Rexurdimento Gallego.

En su ciudad natal toma un primer contacto con la música, como niño de coro. Al igual que le ocurrió a Juan Montes, se presenta a las oposiciones para organista de la Catedral de Mondoñedo y de la Colegiada de Covadonga, que no gana por no tener la edad requerida. Fue organista de la Iglesia de Santo Domingo de Betanzos y de la Colegiada de La Coruña, además de profesor del Conservatorio Nacional de Madrid. Fundó y dirigió varios orfeones, recibiendo numerosos premios. Durante esta época compone la que sería una de sus obras más emblemáticas, la Alborada de Veiga, que sería estrenada en Pontevedra, en el año 1880, despertando gran admiración en Galicia, y convulsión entre el galleguismo de la diáspora. Dos años después funda El Nuevo Orfeón, más tarde conocido como Orfeón El Eco, y que pervive hasta nuestros días. En el año 1889, funda el Orfeón Coruñés nº 4, y durante la Exposición Universal de París (1889), gana con él la medalla de oro y las Palmas Académicas. En 1896 se va a vivir a Madrid, donde dirige el Orfeón del Centro Gallego y el Orfeón Matritense, y trabaja como profesor del Conservatorio nacional.


Alborada Gallega Carlos Núñez (Pascual Veiga)


Entre sus obras destacan trabajos tan importantes en la cultura gallega como Alborada Gallega, también conocida como Alborada de Veiga, La escala y la música de Os Pinos (Himno Gallego), fruto de la correspondencia mantenida entre Eduardo Pondal, autor de la letra, y el propio Veiga.

Muere en Madrid el 12 de julio de 1906; seis meses más tarde, y gracias a unas gestiones de Fontenla Leal en Cuba, el Himno Gallego se estrenaría el 20 de diciembre de 1907 en el Gran Teatro de La Habana.



Himno Galego (Pascual Veiga)
Orquesta Sinfónica de Galicia
Director: Máximo Zumalave


Con motivo del centenario de este evento, y de la muerte del autor, se celebró en el año 2007 un congreso sobre su figura, en Santiago de Compostela. En ese congreso, se intentó recuperar la memoria del músico y de su obra, ya que la inmensa popularidad del Himno y la Alborada, eclipsaron el resto de sus composiciones, e incluso al propio autor. Se hicieron revelaciones inéditas sobre su vida El 22 de diciembre del 2007 tuvo lugar la inauguración de un busto dedicado a su memoria, y en su ciudad natal está ubicado asimismo un auditorio con su nombre.

Sus restos reposan en el cementerio antiguo de Mondoñedo, bajo un monumento y sepulcro sufragado por los Gallegos de la emigración. En él se puede leer textualmente:

«Homenage a Pascual Veiga, autor de la Alborada»

y debajo una mención a la diáspora gallega en Buenos Aires, que sufragó el monumento.

















sábado, 29 de octubre de 2011

NACIONALISMO MUSICAL ESPAÑOL

El Nacionalismo Musical Español (ver la entrada "Nacionalismo musical en Europa" en este mismo blog), se desarrolló algo más tarde que en otros países de Europa. Evoluciona con el fin de romper los lazos musicales italianos que, en cierto modo, dirigían el estilo compositivo. Ya en el siglo XVII, la dinastía de los Borbones puso de moda el estilo italiano. Las zarzuelas de aquella época eran muy parecidas a las operetas italianas. Con el fin de quebrar esta servidumbre, se cultivó con ahínco la popularización de la Zarzuela. Tarea que llevaron a cabo en la década de los 30, del siglo XIX, Francisco Barbieri y Emilio Arrieta, entre otros. 
Respecto al Nacionalismo musical, en las últimas décadas del siglo XIX, destacan Isaac Albeniz, Felipe Pedrell y Enrique Granados. Ya en el siglo XX Manuel de Falla y Joaquín Turina.
Esta reseña es una muy breve visión de los que participaron en el desarrollo del Nacionalismo Musical Español.

Felipe Pedrell
Fue Felipe Pdrell Sabaté(1841/1922), el que llegó a transmitir a la música española un verdadero sentimiento nacional. Profesor de Albéniz, Granados, Falla, entre los más importantes, se dedicó fundamentalmente a la investigación musical. Ha sido el editor de las obras de los polifonistas Tomás Luis de Victoria y Antonio de Cabezón. Como estudioso del canto popular, recopiló un gran número de obras españolas populares, editadas en su Cancionero Popular Español en 1901. Se forzó  más al estudio y a la investigación que a la composición. Realmente fue uno de los más importantes, sino el más, que desarrollaron el Nacionalismo Español.
Tambien se atribuyen a Pedrell méritos tan importantes como el de haber iniciado el “Renacimiento Musical Español” del siglo XIX, sobre todo con sus transcripciones de cientos de melodías y su deseo de exponer a sus estudiantes esta rica tradición musical.




Els Pirineus (Felipe Pedrell y Victor Balaguer)
Ópera en tres actos
Orquesta Sinfónica del Gran Teatro del Liceo
Edmon Colomer, director
Ofelia Sala, sorpano.



Isaac Albéniz
Isaac Manuel Francisco Albeniz y Pascual (1860/1909) estudió con Felipe Pedrell. Compuso sus obras con un marcado sabor a lo popular. La colección de piezas, todas ellas para piano, que integran la Suite Iberia, evocan distintos lugares de España. Igualmente sigue la misma tendencia otras dos obras anteriores a la Suite Iberia, la Suite Española I (op.47) y la Suite Española II (op.97). En su dedicación a la música sinfónica, creó Catalonia. No tuvo demasiado éxito con la ópera, a pesar de su contribución con  Pepita Jiménez
Portada partitura de la
"Suite Española
Aunque hubo compositores románticos que pasaron al piano muchas obras procedentes  de la música tradicional, Albéniz impulsó los comienzos tradicionalistas. 
Una gran amistad le unía a Enrique Granados, a quien visitó días antes de su muerte, y le ofreció su obra “La maja y el Ruiseñor” y la barcarola “Mallorca” del propio Albéniz.
Granados, Fauré y Debussy pidieron al gobierno francés que se le otorgara la Gran Cruz de la Legión de Honor.
Sin perder su carácter español, la influencia de Franz Liszt en Weimar y Debussy en París, marcó una técnica muy relacionada con el impresionismo.
Con Isaac Albéniz se llegó a la cúspide, en España, de todas las tendencias de carácter nacionalista de la música en Europa a finales del siglo XIX. 
Se le atribuye la frase ”Hay que hacer música española con acento universal para que pueda ser entendida por todo el mundo”, en la que declara su dedicación al Nacionalismo Español.



Suite Española - Op. 47
Aragón
De la película Iberia de Carlos Saura.

Enrique Granados
Pantaleón Enrique Joaquín Granados y Campiña (1867/1916),  comenzó sus estudios con Pujol en 1880. En 1884 empezaría con Pedrell sus estudios de armonía y composición.
Granados mostró menos inclinación que su maestro y condiscípulos por estas tendencias, y excepto algunos ejemplos aislados de andalucismo en su obra (las Doce Danzas Españolas o las Seis Piezas Sobre Cantos Populares), el empleo ocasional de melodías tradicionales españolas (Goyescas) o los motivos de danzas catalanas utilizados en su Sardana Op. 37, se mantuvo fiel a los modelos centroeuropeos.
En 1891 Granados participa en la fundación de uno de los símbolos musicales más visibles de Barcelona, el Orfeó Catalá.
Palau de la Música
Catalana
Según parece el Orfeó adquirió pronto un tinte político, lo que disgustó considerablemente a Granados quien, hablando de los llamados Catalanistas Musicales (a menudo poco receptivos a las tradiciones musicales andaluzas y castellanas) hizo las siguientes declaraciones:
…Al Orfeó se le quiere dar un color político catalanista, y en eso no estoy conforme. A mí me parece que el Arte no tiene nada que ver con la Política… Esto me ha causado algunos disgustos, llegando a recibir desprecios y anónimos en que se me acusa de escribir danzas andaluzas. ¡Como si eso fuera un pecado!… Yo me considero tan catalán como el que más, pero en mi música quiero expresar lo que siento, lo que admiro y lo que me parezca bien, sea Andaluz o Chino.
Granados sentía una verdadera pasión por el tiempo de Francisco de Goya y el ambiente casticista que el pintor supo retratar.




Lachezar Kostov - Bulgaria (violonchelo) y  Ai Shimizu  - Japón (piano)
Intermedio de  "Goyescas" de Enrique Granados
 2009 Sakura Hall, Tokyo.

De esta devoción nacen los dos cuadernos de Goyescas, para piano, con el subtítulo Los majos enamorados.
El estilo de Granados es una original mezcla que recoge la gran tradición romántica de Schumann y Chopin y el impulso del nacionalismo musical, tan pujante a finales del siglo XIX. En su música, Granados no manifestó una especial atracción por lo catalán, sino más bien por los períodos clásico y romántico de España, especialmente por lo madrileño. El mundo de la tonadilla, el folclore urbano de Madrid y su admiración por Goya inspiraron sus trabajos más destacados.

Joaquín Turina

Joaquín Turina Pérez, (1882-1949), dedicó gran parte de sus composiciones a su tierra, Andalucía, y más concretamente a Sevilla. Fue uno de los compositores españoles más cosmopolitas, abriéndose a las nuevas tendencias musicales, abandonando la idea del Nacionalismo Español.
Fue precisamente Manuel de Falla quién le animó a desarrollar su capacidad artística en favor del Nacionalismo Español.



                                      Alfredo Kraus (tenor)  y Edelmiro Arnaltes (piano) 
                                                           Cantares  - Joaquín Turina



Manuel de Falla
Manuel de Falla y Matheu (1867-1946), por su parte, se interesó en las raíces musicales de su natal España. Aunque su trabajo de investigación no requirió una labor de campo tan prolongada como la realizada por Bartók en Hungría o Heitor Villa-Lobos en Brasil, Falla logró familiarizarse directamente con la tradición musical de los pueblos gitanos de España. Este interés llevó le a investigar el canto primitivo andaluz desde las raíces directas.
En 1925, en la Revue Musicale de París se publicó el siguiente artículo:
“Los elementos esenciales de la música, las fuentes de inspiración, son las naciones, los pueblos. Yo soy opuesto a la música que toma como base los documentos folklóricos auténticos; creo, al contrario, que es necesario partir de las fuentes naturales vivas y utilizar las sonoridades y el ritmo en sustancia, pero no por lo que aparentan en el exterior. Para la música popular de Andalucía, por ejemplo, es necesario ir muy al fondo para no caricaturizarla”
Falla creía firmemente en la conciliación entre el nacionalismo y el universalismo; a su juicio, no debía haber contradicción entre ambas ideas. Según indica Falla: “Yo soy de los que piensan que un verdadero artista no debe jamás afiliarse a tal o cual escuela, por eminentes que sean las cualidades que en ella resplandezcan. El individualismo es –en mi modesto sentir– una de las primeras virtudes que se deben exigirse al artista creador.”



Siete Canciones Populares Españolas - Nana
Manuel de Falla
Teresa Berganza, soprano y Felix Lavilla, piano
Grabación efectuada en el año 1975


Las obras compuestas entre 1907 y 1919, por ejemplo, están muy influenciadas por  el impresionismo francés y el post-romanticismo alemán. De esta época son las  "Siete Canciones Españolas (1915)",  "Noches en los Jardines de España (para piano y orquesta, 1916)" y los ballets "El Amor Brujo  (1915)" y  "El Sombrero de Tres Picos  (1917-19)", obras que dieron al compositor un enorme prestigio internacional.

El Amor Brujo - Danza del Fuego
Manuel de Falla
Chicago Symphony Orchestra
Dirctor, Daniel baremboin




Su participación en el siglo XIX hacia el Nacionalismo Musical Español fue decisivo. Aconsejó a participar en esta corriente a Joaquín Turina. Al mismo tiempo que Albéniz, y Granados, fue alumno de Felipe Pedrell, que algunos han llamado “padre del nacionalismo en España”.


Otros autores españoles contribuyeron al Nacionalismo Musical Español: José Castro ("Chané"), Canuto Berea, Juan Montes, José Baldomir y Pascual Veiga en Galicia. En el País Vasco cabe citar: Hilarión Eslava, Emilio Arrieta, Joaquín Gaztambide, Vicente Goicoechea, José María Usandizaga, Padre Donostia, Jesús Guridi...... y muchos más. Ramón Sáez de Adana en Cantabria, y numerosos músicos en las diversas regiones españolas.
De cada una de estas regiones y sus vinculaciones al Nacionalismo Musical Español, se publicará una nueva entrada, así como de los países europeos.







lunes, 12 de septiembre de 2011

NACIONALISMO MUSICAL EN EUROPA

En la segunda mitad del siglo XIX, aparece un nuevo horizonte musical en Europa. Hasta ese momento, y en algunos países, no se había contemplado su propia música, toda vez que se exportaba de otros lugares. España tuvo que soportar la influencia de la música italiana. Rusia padeció la de Francia.

Se entiende el concepto de "Nacionalismo", en lo que a música se refiere, para definir un estilo basado en el folclore de una región o país.

En esta segunda mitad del siglo XIX nacen de forma paralela el "Romanticismo" y el "Nacionalismo". En este último,  se crea una obsesión por encontrar las raíces de cada pueblo en su historia, su literatura, su cultura....Se corresponde con la primera etapa de esta evolución, donde destaca el estilo romántico. Un ejemplo de ello son los compositores rusos.


Ya en siglo XX, segunda etapa, nace una renovación del estilo musical, mediante la cual verá la luz los elementos propios de la música nacional. En España destaca Manuel de Falla (1876/1946). En Hungría, Bela Bartok (1881/1945). En Rusia, el Grupo de Los Cinco.
(Cada país tendrá su lugar en este blog).

Bela Bartok
Fundamentalmente, este paso del "Clasicismo" al "Romanticismo", renovó aspectos como la melodía, que presentó tantas versiones diferentes como diferentes son las etnias europeas. A estas nuevas exigencias también tuvo que adaptarse la armonía y la estructura formal  o absoluta. Estos cambios favorecieron el origen de la música programática.

Podría considerarse como Música absoluta las obras musicales instrumentales que no tienen ninguna referencia al mundo exterior, es decir, que no tienen relación con la poesía, teatro, ideas, imágenes...... Composiciones de estas característica pueden ser, teóricamente, una sonata, una sinfonía, un concierto, una fuga, etc.

Este concierto para trompeta y orquesta de Haydn, presenta una obra extraordinaria, llena de colorido, pero carente de sensaciones emotivas. Gozamos en su audición, pero no podemos pedir un vínculo que nos acerque al mundo exterior que se indica anteriormente.


Concierto para trompeta en Mi bemol mayor (Haydn)

Tine Thing Helseth (trompeta)


Por oposición a este estilo está la música programática en la que nacen significados aparte del lenguaje musical. Se pueden citar  como ejemplos: la cantata, la canción el lied, la ópera, la danza, el oratorio, la misa...... Por ello toda música vocal es música programática.


Du bist die Ruh D776 ( Schubert)
Sylvia Schwartz (Soprano) 

Es muy dificil conocer los límites entre la Música absoluta y la Música programática. Un ejemplo reside en Las Cuatro Estaciones de Vivaldi (1678/1741), que,  como ya se ha comentado en otra entrada de este blog, teniendo la estructura de concierto, sin embargo, contiene elementos descriptivos. Otro ejemplo de este momento de transición ha sido Ludwig van Beethoven (1770/1827), que perteneció a las dos corrientes, clasicismo y romanticismo.


(En próximas entradas se analizará el Nacionalismo Musical en cada uno de los 
países europeos y más concretamente de España)


Fuentes




lunes, 15 de agosto de 2011

LUCIANO PAVAROTTI VENTURI


Se publicó hace tiempo que Luciano Pavarotti no sabía música. No se va a tratar de contradecir esa opinión que con buen o mal criterio ha pretendido restar la extraordinaria importancia que el tenor ha demostrado en toda su trayectoria con su buen hacer y, sobre todo, con su buen cantar.


Su discografía arroja un total de 82 discos. La mayoría de estas grabaciones son óperas completas. Estos datos se han recogido de la página oficial de Luciano Pavarotti.
Compartió escena con el estrellato del panorama operístico mundial. Por citar, Montserrat Caballé, Fiorenza Cossotto, Plácido Domingo, Mirella Freni, Kiri Te Kanawa, Renata Scotto, Joan Sutherland…………., un largo etcétera.

Luciano Pavarotti en una actuación realizada
el 15 de junio de 2002 en el
Stade Vélodrome en Marseille


Ha sido dirigido por las más prestigiosos directores de orquesta. Sin agotar la lista, Claudio Abbado, Leonard Bernstein, Carlos Kleiber, Carlo María Giulini, Herbert von Karajan, Levine, Maazel, Mehta, Muti, Ormandy Ozawa, Solti………….., y también un largo etcétera.

Los más afamados teatros de la ópera del mundo han sido testigos y han ovacionado a Pavarotti. Nueva York, Berlín, Venecia, Londres, Nápoles, Milan, Viena, Buenos Aires, Barcelona, Chicago…………. Se podría seguir enumerando más escenarios.


Su gran capacidad le permitió compartir recitales con artistas que nada o poco, tenían que ver con la ópera. Eric Clapton, Natalie Cole, The Cors, Gloria Estefan, Elton John, Tom Jones, Ricky Martin, Liza Minnelli, Stevie  Wonder,  ………



New York, New York
Luciano Pavarotti y Liza Minellli
Radio City Music Hall (1992)


Sus primeras lecciones las recibió de Arrigo Pola (1919-1999). Pola con el fin de estudiar trompeta, ingresó en el conservatorio en Módena, donde nació Pavarotti. Su padre le presentó al maestro Pola y solo hubo necesidad de hacer una audición de 15 minutos para que su futuro profesor dijera que estaba frente a un talento superior. Alumnos de Arrigo Pola fueron Bernardi Giuliano, Vicenzo La Scola y otros. Su iniciativa de estudiar un instrumento conlleva unos estudios musicales y  nos obliga a considerar que la formación que recibió Luciano Pavarotti, no pudo ser orientada únicamente a la técnica vocal.

En 1957, Pola aceptó la oferta de la Universidad de las Artes, de Tokio, para el puesto de Director Artístico de la ópera de Fukiwara, no sin antes asegurar que la formación de Pavarotti continuara con Ettore Campogalliani.

Ettore Campogalliani (1903-1992) fue un músico, pianista, compositor y pedagogo. Se diplomó en piano en Bolonia, en composición en Parma y en canto en Piacenza.  Fueron alumnos que consiguieron el éxito y la notoriedad internacional, Mirella Freni, Aldo Protti, Ruggero Raimondi, Renata Tebaldi y Renata Scotto. Resulta difícil que Campogalliani, pianista, compositor, maestro de canto, dejara que la formación de Pavarotti se circunscribiera a la técnica vocal, dejando a un lado la necesidad del estudio de la enseñanza musical.

Que no llegara a tocar ningún instrumento, fundamentalmente el piano es, desde luego, un aspecto que no puede sostener la idea de que Luciano Pavarotti no tuviera unos conocimientos musicales, en lo que se refiere a armonía y análisis de las obras que interpretaba, aunque no ser instrumentista no resta para saber armonía ni tener la visión suficiente para comprender los deseos de un compositor a través del análisis de su obra.

Se le atribuyen las siguientes frases:
*  “Pienso que una vida por la música, es una vida bien aprovechada y es a esto a lo que me he dedicado."
*  "Aprender música leyendo teoría musical es como hacer el amor por correo."
- Es mucho el esfuerzo que hay que realizar para intentar comprender que Pavarotti interpretara sus obras de acuerdo con los dictados de un repertorista. La calidad de estas interpretaciones da lugar a pensar en algo propio e íntimo que, muy raramente, puede ser transmitido de unas personas a otras. De ahí la diferencia entre dos intérpretes.


Nessun Dorma de Turandot (Puccini)
Lucciano Pavarotti y Zubin Mehta dirigiendo la 
New York Philharmonic
14 de enero de 1980


* "Quien sabe hacer música la hace, quién sabe menos, la enseña, quien sabe todavía menos organiza y quien no sabe la critica.”
* “Creo que soy un músico de instinto y no de teoría. Poseo una musicalidad instintiva, más no soy un verdadero músico que reflexiona largamente sobre el por qué una nota siga la otra”
-  Con independencia de todo ello, el compositor, a través de su escritura musical, dice cómo ha de ser interpretada su obra. Evidentemente para llegar a conocer el pensamiento del autor, no existe más remedio que saber “que hace una nota en relación a la siguiente”. Que se puede explicar, desde luego. Pero en tan ingente número de canciones y óperas del repertorio de Pavarotti, con toda la complejidad que comporta estas últimas, es difícil, muy difícil, cantar como cantaba Pavarotti recurriendo solamente a “su instinto musical”, como el mismo ha dicho.


Torna a Surriento en la Royal Gala Concert
Luciano Pavarotti
 Royal Albert Hall Royal Philharmonic Orchestra 
Conductor Kurt Herbert Adler
 Recorded in April 13th 1982 


* "Ya soy demasiado viejo para aprender……., dijo Pavarotti en una entrevista”
-  Y cuentan que tenía establecido un sistema de símbolos y líneas de colores ascendentes y descendente que indican la evolución de la melodía…….(?). A poco que se conozca, los símbolos son utilizados por los grandes directores. instrumentistas y cantantes, para recordar estilos de interpretación. En cuanto a las líneas de colores, hay que comprender que, igualmente, a poco que se conozca, las propias notas señalan la evolución de una melodía y en un cantante,  sólo existe una melodía.


Como homenaje a Luciano Pavarotti, y con motivo de su muerte, la cadena alemana de televisión ZDF theaterkanal ofreció una grabación del Réquiem de Verdi, con el coro y orquesta del Teatro de la Scala, dirigidos por Herbert von Karajan. La grabación de esta obra se realizó en el año 1967.

Fotograma de la grabación del Requiem de Verdi, desde la Scala de Milán, con
Luciano Pavarotti junto a Fiorenza Cossotto, Leontyne Price, y Nicolai Ghiaurov.
Director, Herbert von Karajan
1967


Con todos estos datos, no se pretende polemizar en cuanto a los conocimientos musicales de Luciano Pavarotti. Si conviene recordar la categoría de los que, a lo largo de su trayectoria musical, han actuado con él,  los directores que le han reclamado, los teatros en los que le han aplaudido, el número de óperas y otras obras que componen su repertorio………

Resulta interesante visitar la página WEB oficial de Luciano Pavarotti. 


En la música, en la ópera, en cualquier actividad, las envidias se suceden con fuerza y rapidez inusitadas.  Años de construcción pueden ser demolidos en breves momentos. Solo habría que recordar el pasaje de esta famosa aria de la opera El Barbero De Sevilla de Rossini, dónde don Basilio relata y da a conocer lo que es “La calumnia”. Es recomendable la lectura de los subtítulos en español.

l Barbiere di Siviglia (Rossini) -  La Calumnia
(Paolo Montarsolo, Basilio) / (Enzo Dara, Bartolo)
1972


Siempre ha existido “un genio”. No cabe la menor duda de que Pavarotti lo fue.